Ayer soplé de nuevo mis velas de cumpleaños...y creo que pronto me convertiré en una mujer madura....supongo que eso ya lo pensará mucha gente de mi, aunque aún yo, personalmente, no me hago a la idea. Estos días más que nunca recuerdo cuando cumplí los 18 años...curiosamente ese cumpleaños se mantiene firme en mi memoria, aunque otros posteriores han pasado al olvido...y pensar que desde entonces han pasado la friolera de 20 años....Os voy a contar un secreto que alguno ya conoceréis, cuanto más años tienes más rápido pasan éstos, ¿por qué será?.....
Ya tenía ganas de preparar alguna receta del libro de Dolorss Mateu, ¿quién no conoce a Dolorss?, hace unos meses una de las bloggeras más famosas consiguió el sueño de tener su propio libro de recetas, y vaya libro, es de los libros más completos que he visto de recetas, más de 350 recetas, por lo que yo creo que es una muy buena compra. Además de sencillas las recetas de Dolorss son muy elegantes, así como esta ensalada, que fue acompañada de otro plato principal, y del que puedo decir que casi ni probé, ya que me comí yo solita la ensalada, de tanto que me gustó. Es ideal para esta época del año, porque es bastante completa, brotes tiernos, naranja, nueces y jamón de pato. Es contundente y delicada a la vez. Y si además le ponéis el jamón de pato casero, del que ya os puse la receta hace unos años....triunfaréis seguro. Mientras tenga naranjas de las buenas, de las del huerto de mi suegro, esta ensalada no va a faltar en mi cocina.
Aunque mi propósito para Año Nuevo había sido rebajar en calorías y os prometí hacerlo también en el blog, también os hablé de aprovechar ingredientes que habían sobrado de Navidad. Desde hace unos años la manteca de cerdo es ingrediente básico de mis dulces navideños y tras acabar la Navidad me propongo gastar los envases que quedan en el frigorífico y todos los años, llegado el verano, compruebo que ya han caducado y acabo tirándolos. Este año he pensado que lo mejor es quitarme la manteca de cerdo de en medio pronto, con tanto acierto, que he hecho estas tortas de manteca con las que hemos vuelto a la niñez, hemos alucinado con su textura blandita y con ese sabor a panadería de pueblo. Buscando la receta de las tortas de manteca encontré la de Olimpia, del blog Sueños de amor y canela. Me resultaron muy apetecibles y además venia la receta en thermomix, que me apetecía probar para las masas, por lo que decidí que ésta iba ser la receta. Lo curioso es que viendo la fuente de donde ella había versionado estas tortas me encuentro con la receta de Ana Ruiz, de tortas de aceite que publicó en su blog dulce, Corazón de almíbar, que a su vez versionó de la receta que publiqué yo en su día de tortas de azúcar. Aquella receta de torta de azúcar que yo vi en Cocinando con amor, y que yo hice tal cual, Ana Ruiz versionó y adaptó a Thermomix, y Olimpia sustituyó el aceite por la manteca de cerdo, dando como resultado estas tortas que traigo hoy. Y que he preparado en la Thermomix, que a su vez me vendió Ana Ruiz.....cúmulo de casualidades que vosotros diréis que no tienen importancia, pero es para indicar las vueltas que da una receta por la blogosfera y como al final he acabado haciendo una versión nueva de las tortas de azúcar que publiqué en su día y que hoy se han convertido en tortas de manteca, cambiando por completo la textura e incluso el sabor de aquella de aceite.
Turrón, mazapán, polvorón, roscón......son palabras que a partir de hoy vamos a ir desterrando de nuestro vocabulario.....En pocos días nuestro colesterol, ácido úrico y nuestro peso se han disparado. Pocos días en los que se concentran muchas reuniones de familiares y amigos alrededor de una mesa. A partir de hoy los propósitos para el nuevo año se hacen firmes, y uno de ellos es desintoxicarnos de todos los excesos navideños, a las rebajas en los comercios se unen las rebajas en nuestras comidas, rebajas de calorías. Aunque el invierno es muy largo y las tentaciones son muchas.....por lo que a partir de hoy intentaré traer recetas menos calóricas, con las excepciones propias que conlleva tener que aprovechar las sobras de las Navidades....¡no os podéis imaginar cuánta manteca de cerdo me queda en la nevera!.....
Conociéndome seguro que no será mi versión definitiva, porque año a año quiero seguir probando nuevas recetas de roscones. Esta es la receta que trabajé el año pasado en el taller que impartí de roscones de Reyes. Una receta que se ha ido adaptando a mis tiempos y que al final me ha resultado muy satisfactoria. No lleva apenas trabajo, sólo el de amasado, que podéis hacer con una amasadora o en Thermomix. Después es ir esperando tiempos. Si empezáis a las diez de la noche del día anterior a las dos de la tarde estará listo. Y eso contando con las horas de reposo que pasa la masa en la nevera. Lo ideal es que pasen unas horas para rellenarlo y esté completamente frío. En caso de que lo toméis sin rellenar no hará falta esperar. En cuanto esté frío es el momento para tomarlo. He ido adaptando mis primeras recetas de roscones y de otro tipo de bollería, bajando porcentaje de levadura. La forma sigue siendo un poco mi punto flaco, aunque salen muy redonditos la verdad es que podía hacerlos un poco más grandes para que no saliera tan gordito, me da la sensación de que la masa pedía más juego en el horno y si hubiese estado más grande hubiese quedado mejor, ya que quería salir por donde fuera....aunque si os digo la verdad esas son cosas mías, soñando con perfeccionarme hasta conseguir el roscón perfecto....pero éste tiene muchos puntos a su favor. Animaos si aún no lo habéis hecho, la última foto que os dejo es la de la evolución de mis roscones desde enero de 2010 que hice el primero....era verdaderamente horroroso, aunque estaba mucho mejor que los que venden en los supermercados. Y una vez que hagáis el primero os entrará el gusanillo y ya no compraréis ninguno más....





