Esta receta no estaba prevista en mi agenda, pero me puse a preparar una casita de galletas, con los cortapastas traídos de Frankfurt, y como preparé mucha masa, con la que me quedó preparé estas galletas que tantas veces he visto en blogs y en revistas de cocina. Y menos mal que las hice, y por lo menos aproveché la masa, ya que la casita de galletas ha resultado un fracaso, después de hornear, decorar las piezas del "puzzle" me ha sido imposible pegar las piezas sin que se rompieran éstas, así que han ido a parar a una lata para ser comidas como megagalleta; otro año será, je,je.
Estas galletas quedan muy bonitas, sobretodo si ponéis caramelos con colores intensos (los caramelos que yo tenía eran de unos tonos un tanto apagados). Y me parece una idea genial para regalar en estas Navidades, quedan igual de bonitas en un tarro como en una bolsa de celofán con un lazo. Con el tiempo he descubierto que los regalos que más se agradecen son los elaborados con nuestras propias manos, y más si son comestibles. He usado la masa de galletas de mantequilla, que ya tengo publicadas. Pero vosotros lo podéis hacer con la masa que acostumbréis a hacer vuestras galletas.
INGREDIENTES:
- 300 gr. de mantequilla temperatura ambiente (esto es muy importante)
- 200 gr. de azúcar
- 2 huevos (también a temperatura ambiente)
- 500 gr. de harina
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- Caramelos duros de sabores y colores
PREPARACIÓN:
Mezclamos la mantequilla (a temperatura ambiente) con el azúcar. Agregamos los huevos y la esencia de vainilla. Seguimos removiendo. A continuación añadimos la harina y seguimos batiendo. Cuando llevemos incorporada la mitad de la harina hay que seguir amasando a mano.
Estiramos la masa con un rodillo hasta que alcance un grosor de 1 cm. más o menos y ponemos sobre bandejas de hornear, poniendo papel de hornear debajo y encima. Dejamos reposar la masa una hora en el frigorífico tapada con un film transparente. Precalentar el horno a 180°.
Cogemos dos cortapastas de la misma forma, pero de distintos tamaños, aunque también quedan bonitas si se ponen distintas la forma interior y la exterior. Cortamos las galletas con un cortapastas, y con el cortapastas más pequeño cortamos la parte interior. Si queremos hacerlas para colgarlas en el árbol de Navidad tendremos que hacerle un agujero grandecito para que no se cierre al honear.
Vamos colocando las galletas con mucho cuidado en las bandejas de horno, con papel de hornear debajo. Y vamos introduciendo un caramelo en cada hueco, si el hueco es más grande pondremos un caramelo y medio (los mío no eran muy grandes). Pero no hay que pasarse con los caramelos, porque si echamos muchos después se desbordarán y no quedarán tan bonitas nuestras galletas.
Metemos en el horno durante unos 15 minutos o hasta que se nos doren las galletas. Entonces sacaremos y dejaremos que el caramelo endurezca, antes de ponerlas sobre una rejilla a enfriar.
Ya habéis visto lo fácil que es realizar estas galletas, y lo originales y ricas que quedan, así que poneos manos a la obra ya. Y como lo prometido es deuda, el otro día os dije que iba a intentar ponerme al día preparando dulces para Navidad este fin de semana, pues aquí os dejo el resultado (o, mejor dicho, sólo una muestra). En total más de 140 polvorones, sesenta y tantos roscos de vino, dos docenas de roscos duros, cuatro docenas de nevaditos y éstas galletas (también habrá que contar el fiasco de la casita de galleta, je,je).
Yo lo considero un fin de semana bien aprovechado, ¿no?.
Lidia.
