Esta receta lleva varios días en la recámara, y es que es tan fácil que no sabía si ponerla o no. Aunque la cosa es que se nos acaban las ideas para comer todos los días, y hacerlo de forma sana y adecuada, así que creo que estas conchas, junto con un poco de caldo o sopa y una buena ensalada, se convierte en un almuerzo de lujo. Me hubiese gustado poneros la receta de las conchas finas crudas, que es como se suelen tomar, aunque yo nunca las he preparado crudas. Habitualmente las hago a la plancha, pero pienso que quedan mejor al vapor, como las he hecho en esta ocasión. He aprovechado para ponerle unas escamas de sal del Himalaya que compré en Frankfurt y que aún no había estrenado, aunque no necesitan sal, por sí solas son suficientemente sabrosas.
INGREDIENTES:
- 1 Kg de conchas finas (vienen unas diez)
- Limones
- Pimienta recién molida
- Unas escamas de sal del Himalaya (podéis poner flor de sal, o simplemente no poner nada)
PREPARACIÓN:
Antes de nada os quería comentar que a mi me resulta difícil encontrar las conchas finas en las pescaderías, el único sitio donde las traen con frecuencia es en la pescadería de Mercadona, y allí es donde las compré, además están a muy buen precio, a 4,50 € el kilo.
Primero meteremos en agua con sal las conchas finas, durante varias horas para que suelten la tierra. Lavamos y escurrimos el exceso de agua y las abriremos al vapor.
Una vez abiertas, con la ayuda de un cuchillo afilado quitaremos la telilla marrón que tienen, ya que esto amargaría su sabor. Entonces las rociamos con zumo de limón y guardamos en el frigorífico hasta la hora de servir. A la hora de servir de nuevo rociamos con zumo de limón y añadiremos pimienta recién molida y unas escamas de sal. .
Como habéis visto se trata de una receta sumamente sencilla, y con un resultado estupendo. Espero que las probéis.
Lidia.
