No es la primera vez que preparo el pan de cerveza, aunque no había tenido ocasión de ponerlo. Éste lo he preparado con una cerveza excelente (y que conste que no me pagan por su publicidad), se trata de la cerveza 1925 de Alhambra. El sabor del pan es un poco distinto al que se prepara con agua, aunque para nada sabe a cerveza. He intentado hacer una espiga de pan sin mucho éxito pero, bueno, lo que cuenta es la intención, y en este caso, el sabor, que es estupendo.
INGREDIENTES:
- 630 gr. de harina de fuerza
- 330 ml. de cerveza (también podéis poner cerveza negra)
- 30 gr. de levadura fresca
- 11 gr. de sal
- 11 gr. de azúcar (es opcional)
PREPARACIÓN:
Lo he preparado en la amasadora, pero, como siempre digo, lo podéis amasar a mano (es una gozada si disponéis de tiempo). Echamos en el bol la harina, y la sal y mezclamos. La cerveza la tendremos a temperatura ambiente, y en un poco de ella disolvemos la levadura fresca y añadimos. Empezamos a mezclar y a añadir la cerveza (si queremos echarle el azúcar se lo ponemos ya). Amasamos hasta que la masa esté elástica y sea manejable (yo la última parte del amasado lo hago sobre la encimera). Hacemos una bola con la masa y tapamos con un paño hasta que doble su volumen (hora y media aproximadamente).
Volvemos a amasar para quitar el aire (durante unos dos minutos) y hacemos tantas partes como barras o bollos queramos preparar. Yo lo he dividido en tres partes, he hecho dos barras y una quasi espiga (en el blog de Webos Fritos tenemos una explicación estupenda de cómo hacerla). A las barras le hacemos un corte longitudinal con un cutter o cuchilla que tengamos para estos menesteres. Ponemos en la bandeja del horno sobre papel de hornear, espolvoreamos con harina con la ayuda de un colador (para darle un aspecto más rústico ) y volvemos a tapar hasta que doblen su volumen (sobre una hora).
Un cuarto de hora antes de meter las barras en el horno éste lo encenderemos a 220º y pondremos debajo un cuenco con agua (como he dicho otras veces sirve para conseguir una corteza más crujiente).
Ahora meteremos nuestras barras en el horno y dejamos unos 20 minutos aproximadamente (si hemos puesto azúcar en la receta cuidaremos que no se nos quemen, pues cogen el color más facilmente).
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Y ahora ya podemos probarlo con los ingredientes que más nos gusten, o simplemente sólo ya que está exquisito.
Lidia.
