Empezamos la semana con un plato de cuchara que nos ayude a combatir el frío (aunque por el Sur estamos teniendo muy buenas temperaturas). Aún tenía en casa calabazas del huerto de mi suegro y también naranjas, que este año han sido más tardías y aún estamos disfrutando de ellas. Además esta crema lleva un toque de jengibre, pasta de curry y guindilla. Lo que la hace una crema con mucha personalidad. Va coronada con un poco de nata por encima. Pero si queréis reducir calorías ésta no le aporta mucho a la crema, por lo que podéis prescindir de ella. La receta la vi en un libro de cocina de los que compré sin ninguna pretensión y que luego me sorprendió, su nombre es "Cocina deliciosa para todo el año".
Terminamos la semana con una ensalada, pero no una ensalada cualquiera. Sino una ensalada que se convierte en plato único por la rotundidad de sus ingredientes. En un "tuneo" a una ensalada de Sergi Arola, que llevaba rúcula y solomillo de atún en conserva. Yo he sustituido la rúcula por las espinacas que están de temporada y el solomillo de atún en conserva por atún fresco cocinado a la plancha. El conjunto se completa con nueces, pera y tomates secos en aceite. ¿No os parece una combinación perfecta?.
Por fin volvemos a la normalidad, las comidas festivas dejan paso a otras más ligeras, menos pesadas, incluso refrescantes, que es lo que necesita nuestro estómago para volver a la normalidad y a la rutina alimentaria. Con ese objetivo llegan las nuevas recetas de la temporada. Hoy me apetecía enseñaros más que una receta, una elaboración, ya en su día os enseñaba las conchas finas al vapor, pero como realmente están exquisitas es al natural. Es así como las ponen en los restaurantes de la costa andaluza, rociadas con limón y pimienta recién molida. Las conchas finas al natural son mi debilidad, y siempre que las encuentro en el mercado las compro. Tenemos que comprarlas vivas, es la única forma de poder cocinarlas al natural, si no están vivas no las compréis. Veréis que se mueven y sacan su lengua roja de vez en cuando. Esa es la única garantía para saber que están vivas. Acompañadas de un vino blanco fresco están de lujo, y cualquier época del año es buena para tomarlas.
Pocos días quedan ya para acabar estas Navidades, pero aún queda el asalto final. El día de Reyes es un día especial para celebrar de nuevo en familia. Como de costumbre os traigo unas ideas para que programéis vuestro propio menú. Platos que se pueden preparar con antelación y después servir a la hora de la comida.
Es una mañana mágica y los niños se levantarán ansiosos por ver que les han traído Sus Majestades los Reyes Magos. Después de abrir sus esperados regalos les vendrá de lujo desayunar con unas estupendas magdalenas caseras, y estas magdalenas de anís seguro que les encantarán.
Mientras tanto iremos preparando el almuerzo. Y lo mejor para ir abriendo boca es tomar unos de estos huevos rellenos de pisto gratinados. A mi es una elaboración que me encanta y que vale la pena probar.
Para continuar con una receta a la que tengo especial cariño, un carpaccio de gambas al ajillo. Es uno de mis platos favoritos y si sois amantes de las gambas seguro que a vosotros también os resultará especial.
Para ese carpaccio necesitaremos pan para mojar, y estas francesillas son ideales para ello.
Una ensalada templada de espinacas, champiñones y bacon nos vendrá genial para continuar nuestro almuerzo y antes del último plato.
Mi propuesta para ese plato principal son estos canelones de carne y nueces que están realmente espectaculares.
Los más chocolateros triunfarán con el postre, porque estos vasitos de mousse de chocolate negro con crema de vainilla, ganaché de chocolate con leche acompañados de frutos rojos no pueden dejar indiferente a nadie, ni siquiera a mi que no soy muy chocolatera.
Y para terminar el día y las fiestas un buen trozo de Roscón de Reyes acompañado de un buen café o chocolate será la guinda a estas Navidades a las que habremos puesto fin.
Feliz noche y día de Reyes.
Lidia.










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