Parece que poco a poco volvemos a la normalidad, ya hemos guardado los adornos navideños, hemos vaciado nuestra despensa de dulces (aunque todavía me quedan algunos polvorones), y lo único que hemos llenado son nuestras propias despensas (es decir, nuestros michelines, je,je). Lo bueno es que a partir de ahora apetece unas comidas más tranquilas, sosegadas, y sobretodo comidas sanas. Yo creo que es lo que a todos nos gustaría ver. Por ello, durante este mes, salvo excepciones (ya que tengo muchos cumpleaños de por medio) voy a intentar preparar recetas más dietéticas y sin mucha elaboración, que lo menos que nos apetece es meternos en la cocina. Esta receta que os propongo hoy es todavía de las realizadas en estas fiestas, concretamente del día de Nochevieja. No había oído hablar de estas trenzas hasta que alguien puso en Facebook que iba a preparar las trenzas de Arguiñano para algún menú navideño. Entonces indagué y encontré el programa de Arguiñano en el cuál las realizaba. Y se las propuse a mi suegra para el menú de Nochevieja. Lo curioso es que ella sí que había visto este programa y sabía de qué receta se trataba, así que no dudé en prepararlas. Se trata de una receta muy sencilla, con una salsita muy rica y facilita.
INGREDIENTES:
- 2 solomillos (con ellos nos saldrán cuatro trenzas)
- 500 gr. de champiñones (los míos ya venían laminados, los de Arguiñano eran enteros)
- 75 gr. de jamón serrano
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de harina
- Medio vaso de vino blanco
- Sal
- Pimienta
- Perejil
- Para la provenzal:
- Pan rallado
- Perejil picado
- 1 diente de ajo
- Pimienta
PREPARACIÓN:
Pelamos y picamos dos dientes de ajo y los rehogamos en una sartén con un chorrito de aceite. Picamos el jamón, lo añadimos y seguimos rehogando un poquito más. Incorporamos una cucharadita de harina, removemos bien y dejamos un poco más. Vertemos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Limpiamos los champiñones, los cortamos por la mitad si los ponemos enteros, o los añadimos directamente si los ponéis laminados como hice yo. Sazonamos y cocinamos durante 20 minutos a fuego moderado. Espolvoreamos con un poco de perejil picado y reservamos.
Para hacer la provenzal, mezclamos el pan rallado con el ajo picado y el perejil. Reservamos.
Cortamos cada solomillo en dos filetes largos y después cortamos tres tiras de cada trozo, dejándolas enganchadas, sin llegar a cortarlas del todo. Con ellas vamos formando una trenza. Y así hasta formar 4 trenzas. Salpimentamos. Untamos el fondo de la placa con aceite y colocamos encima las trenzas. Untamos con un poco de aceite por encima (yo lo he hecho con una brocha de cocina). Espolvoreamos por encima con la provenzal y horneamos en el horno precalentado a 220º C durante 12-15 minutos.
Servimos las trenzas acompañadas de la salsa de champiñones. Nosotros no fuimos capaces de tomarnos ni la mitad por persona, ya que con el resto de cena estábamos llenos. Aunque si se toma como plato único esta trenza si es que una ración aceptable.
Lidia.

