Llegado estos días todo el mundo pasa revista de los casi 365 días que han pasado desde aquellas campanadas que anunciaban el comienzo del 2013...pocas horas faltan para que unas nuevas campanadas den el comienzo a otro nuevo año. 2014 será una incógnita, no sabemos que nos deparará, esperemos que esté rico de momentos buenos y que el año que viene llegado este día podamos contar lo bien que ha estado nuestro año. Si yo tuviera que pasar revista el balance de mi año ni sería positivo ni tampoco negativo, nos quedaremos en un nivel intermedio....Desde luego que el final de año está siendo un poco raro en muchos sentidos, seguimos a la espera de resolver muchos asuntos que van a quedar pendientes este año. Como siempre, aparte de mi familia, lo que más satisfacciones me ha provocado durante este año que hoy termina ha sido el blog. Sigo diciendo que es una fuente incansable de satisfacciones.....también de mucho trabajo. Me reitero si digo que el blog pasó de hobbie casi a trabajo, un trabajo que yo misma me he impuesto y que creo que se le debo a todos lo que pasan por aquí cada día. Aunque si alguna vez bajo el ritmo tendréis que entender que además de bloggers soy madre, en estos momentos también trabajadora, y que junto con el blog tengo a lo largo de todos mis días un montón de actividades más que no puedo abandonar.
El último asalto del año ha sido diferente, a diferencia del resto de meses, este último mes del año el reso Asalta blogs se ha convertido en un amigo invisible gastromómico , cada uno teníamos que robar una receta del blog que nos hubiese tocado, sin saber quién nos ha robado a nosotros. A falta de despejar la gran duda de quién habrá asaltado mi cocina, yo ya en el título de este post desvelo qué cocina ha sido asaltada por mí, y no es otra que la de Encarna Copia Cocina, o lo que es lo mismo, la autora del blog Mi adorable Cocina. A Encarna la conocía por Facebook, sobre todo porque se que es muy amiga de Helena, aunque realmente no conocía mucho su blog. Y ha sido todo un descubrimiento. Tiene un blog lleno de recetas murcianas, de arroces tan típicos de esa zona, que además tiene varias secciones como masas y dulces que redireccionan a otro blog propio y además todo ello con unas fotos preciosas que invitan a realizar cada plato. Tuve tantas alternativas.....mi primera opción fue su caldero del Mar Menor, aunque debido a los compromisos familiares y con amigos de este mes me ha sido imposible poder planificarlo durante todos estos días, lo mismo me pasó con algún otro plato de arroz, ya que son muchos los publicados por Encarna, un total de 44....echadle un vistazo porque yo creo que cada domingo podréis preparar uno distinto, y todos con una pinta estupenda. Mi segunda opción fue la de preparar el pastel de la cierva, otra receta típica murciana y que he tenido la gran suerte de probar de mi querida Lola Homar, pero que tampoco tuve ocasión de poder hacerlo. Por lo que a última hora me decidí por un dulce típico navideño también murciano, como no podía ser de otra forma, por estos cordiales que hasta ahora no había tenido ocasión de probar. Los he preparado tal cual los tiene Encarna publicados, aunque existe una versión muy común también en Murcia y es la de los cordiales rellenos de cabello de ángel.
El año pasado publicaba el Christstollen, me gustó mucho de sabor, aunque la textura y la forma no me terminó de convencer. En aquella ocasión la receta la cogí uno de mis libros de cocina alemanes. También comentaba en aquella entrada que he tenido la oportunidad de probar el auténtico Stollen de Dresden. Con motivo de la propuesta de Bake the World de este mes, donde proponían este pan dulce alemán decidí volver a hacerlo de nuevo, pero esta vez usando otra receta, receta que cogí del blog Uno de dos, pero que sobre la marcha modifiqué en varios aspectos. El resultado nos ha parecido sensacional, la capa de crema de almendra que lleva por dentro llena de matices el sabor, y me he atrevido a ponerle también el mazapán, aunque he quitado las frutas confitadas y he puesto almendras picadas, junto con las pasas tan características de este pan.
Seguramente la mayoría de vosotros estaréis como yo, con algo de empacho de la cena de Nochebuena y la comida de Navidad, pero eso no significa que ya hayamos terminado, son muchos los días de fiesta que aún quedan y muchas las ideas que traer aún por aquí. Este paté hasta el año pasado ni lo había probado ni siquiera me atraía hacerlo. La suerte que tuve para enamorarme de él fue probarlo en casa de Begoña hace un año. Y fue tanto lo que nos gustó, sobre todo a Laura que no paraba de comerlo, que decidí prepararlo. La Navidad pasada se me echó el tiempo encima y buscando las perdices me quedé sin hacerlo. Este año encontré las perdices congeladas y me traje dos a casa para escabecharlas y posteriormente preparar el paté con ellas. Debo decir que ni es barato hacerlo y además ya que tenemos que preparar con anterioridad las perdices en escabeche la preparación es algo laboriosa. Si os queréis orientar un poco yo conseguí cada perdiz a 4,75 €, y para hacer la receta son necesarias dos, por lo que sólo en codornices os gastaréis 9,5€ aproximadamente. Eso si, os sale bastante cantidad de paté, todo el que veis en la foto, por lo que si queréis preparar la mitad sólo tendríais que comprar una. Pero ya que vais a preparar el escabeche lo suyo que hagáis alguna más, bien para el paté o bien para tomarla en escabeche.
Hace ya algunas navidades, cuatro en total, que este blog me está permitiendo felicitar la Navidad desde mi pequeña ventanita a todos los lugares del mundo. Ojalá todos mis buenos deseos llegaran a cada rincón del mundo, que estos días sean un alto en el camino, ese camino a veces tortuoso que nos impide, por tantas razones, llegar a alcanzar una cota de felicidad aceptable.....¡es tan difícil conseguir la felicidad completa!, yo creo que eso es una utopía, ¿no?. De cualquier forma, sabiendo que este día es solo un día más en el calendario para muchos, 24 horas, quiero expresar mis ganas y deseos de que quien en estos momentos está pasando por momentos de angustia, desasosiego, pena, cierre los ojos durante unos segundos y sueñe que el espíritu de la Navidad va a enmendar el camino, que todo va a salir bien. Me toca muy de lleno un caso en concreto, y desde aquí quiero dar mucha fuerza a una parte importante de mi familia que está viviendo momentos muy duros en la fría habitación de un hospital. Las ganas, las fuerzas, la fe, y todo lo bueno que aún nos queda en este mundo va a ser suficiente para que esa situación delicada que estamos viviendo en esos momentos sea en un futuro no muy lejano sólo una anécdota que contar.





