De todos es conocida mi afición por las tartas de queso, ya he perdido la cuenta de las que tengo publicadas en el blog, pero siempre que veo una versión nueva de cabeza me tiro a hacerla. Eso me pasó cuando la semana pasada vi en Gastronomía & Cía. esta tarta de queso y chirimoya. Además tenía la cocina llena de chirimoyas, del huerto de mi suegro y también una bolsita que me trajo una amiga. Me sedujo mucho la idea de hacerla porque no llevaba ni base ni cobertura, y es verdad que para mi las bases de las tartas de queso se hacen muy pesadas, casi nunca me las como, sólo la tarta. Cobertura tampoco lleva, aunque la sugerencia era ponerle miel de caña al servirla, y así lo hice. Le hice algún cambio con respecto a la original, ya que esta llevaba queso fresco y queso crema y yo la hice entera con queso crema, también cambié la forma de horneado, ya que decidí hacerla como la tarta de queso y chocolate blanco que publiqué este verano, que va horneada al vapor, poniendo una bandeja llena de agua y la tarta sobre la rejilla que irá encima. Es una de las mejores tartas de queso que he hecho hasta ahora, no es nada empalagosa, el sabor a chirimoya la hace deliciosa, la ausencia de base la hace muy ligera y el toque de la miel de caña es fenomenal.
Y el tercer entrante para nuestra cena solidaria de Navidad, no podía ser otro que una ensalada. Como ya sabéis la iniciativa #RecetasSolidariasParaNavidad está teniendo una gran acogida. El objetivo se está cumpliendo y la extensa carta low cost que estamos preparando entre todos va a iluminar todas las mesas de Navidad de nuestros seguidores. Ojalá pudiésemos sentarnos todos juntos a comer...¡qué gran idea!. Lo único que os pido es que cuando hagáis alguno de nuestros platos os acordéis un sólo segundo de cada uno de nosotros. Nosotros, sin duda, seremos felices por haber contribuido desde nuestros humildes blogs a confeccionar un gran menú a un precio moderado, que para dispendios ya están otros, nuestros bolsillos no dan para más, pero no por ello vamos a dejar de comer bien.
Llega el momento mas esperado del día, después de 400 comentarios en la entrada del sorteo, y de repasar bien la lista de los participantes, reduciéndose el número de participantes a 341, por carecer de identificación la mayoría y por repetir comentarios otros tantos, el ganador de la #Cookeo ha salido del programa RandomPicker de Internet, que ha elegido del 1 al 341 el número ganador de la lista. Lo números se han dado según el orden de llegada.
Hace un año, Raúl, del fantástico blog El Oso con botas, me sorprendió con esta mermelada de calabaza. Ya sabéis que en mi recetario otoñal la calabaza forma un lugar privilegiado, y, en cambio, la opción de prepararla en mermelada, no se me había pasado por la cabeza. Pues bien, desde entonces la he tenido en mente. Y aprovechando mi excedente de calabazas he aprovechado para hacerla. Además de calabaza y los ingredientes propios de la mermelada, ésta lleva pasas y ron, así que he aprovechado mi ron de fabricación casera para ponérselo a la mermelada. Y si además usamos para degustarla un pan casero y mantequilla casera yo creo que alcanzaréis la gloria. Y eso sin contar con las etiquetas tan bonitas que le he puesto, que gracias a Raúl, descubrí el enlace donde hacerlas.
De nuevo un plato de pasta por aquí. Ligero, lo que se dice ligero no lo es, pero no vamos a vivir en dieta permanente, y menos ahora que vienen las fiestas más glotonas del año. Pues éste, lejos de ser un plato de fiesta, que ya aparecerá alguno por aquí durante este mes, se trata de un plato de todos los días, un plato de pasta gratinada muy fácil de hacer. Le he puesto el queso azul Stilton, que encontré de casualidad en LIDL, y unos tropezones de avellanas, que con el contraste de la salsa de queso azul y la cobertura de parmesano gratinado hacen de esta forma de comer pasta un lujo. El queso Stilton es un queso ingles denominado el rey de los quesos en Inglaterra, también es el más calórico de los quesos azules, aunque ese detalle es mejor obviarlo, je,je..Os dejo con la receta antes de que os arrepintáis de hacerla.





