Desde que estoy trabajando tengo que recurrir a platos rápidos para el almuerzo. Y uno de ellos es éste, cinco minutos de preparación y veinticinco de horno. Tenía pasta filo que compré para hacer una pastela moruna y el resto lo he gastado en esta tarta salada y en otra tarta dulce que ya os enseñaré. Ya sabéis que los tomates cherry son una de mi debilidad y cuando vi la tarta de tomates, ricotta y pasta filo de Loreto de Sabores de Colores, no me pude resistir. He hecho algunos cambios con respecto a la receta original, empezando porque he usado, en lugar de queso ricotta, requesón, además cambié la albahaca por tomillo, ya que no tenía albahaca fresca, y he doblado las cantidades en cuanto al requesón y tomates, además de añadirle un huevo a la mezcla de quesos. El resultado ha sido extraordinario
INGREDIENTES:
- 6 hojas de pasta filo (podéis poner masa quebrada u hojaldre si lo preferís)
- 600 gr. de requesón
- 50 gr. de queso grana padano o parmesano
- 1 huevo
- 30 tomates cherry
- Unas ramitas de tomillo fresco
- Mantequilla
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
PREPARACIÓN:
He usado un molde desmontable rectangular, Loreto usó uno también rectangular pero más pequeño, por lo que yo doblé las cantidades del relleno. Engrasamos el molde con mantequilla y ponemos la primera hoja de pasta filo, pintamos con mantequilla derretida esa hoja y añadimos la siguiente, así hasta completar seis, lo que nos sobresale del molde lo pintaremos y arrugaremos para conseguir el borde de la tarta.
Por otro lado mezclamos el requesón al que habremos añadido sal (lo prefiero así, aunque si ya lo compráis salado os ahorrareis ese paso) con el queso parmesano rallado, añadimos el tomillo picado y un poco de pimienta. Batimos un huevo y se lo añadimos también a la mezcla, para compactarla. Esta mezcla la disponemos sobre la pasta filo con la que hemos preparado el molde.
Disponemos los tomates cherry cortados sobre la mezcla de queso y metemos en el horno precalentado a 220º durante unos 25 minutos. Sacamos y volvemos a espolvorear con tomillo. Servimos.
Ya habéis visto qué fácil, y además la podéis tomar tanto caliente, como templada o incluso fría, por lo que es una tarta ideal para llevar a alguna reunión familiar o entre amigos. La pasta filo aligera mucho el conjunto ya que no resulta tan pesada como lo puede ser el hojaldre o la masa quebrada.
Lidia.
















































