Después de un fin de semana agotador y muy fructífero gracias a la kedada organizada por Ana Ruiz en Almería, y del que ya os traeré pronto una crónica, hoy comienzo la semana con un plato de pescado acompañado de un descrubrimiento para mí, estas patatas crujientes, y no es novedoso en cuanto a la receta, sino en cuanto a la presentación de las patatas. Las dos ideas, tanto la de envolver el pescado en bacon y la de presentar estas patatas de ésta forma, fueron sacadas de Pinterest, y es que muchas de estas fotos provienen de blogs extranjeros que me están sirviendo de inspiración, aunque luego yo las recetas las haga a mi manera.
INGREDIENTES:
- Una lubina de ración por persona, o si son más grandecitas una para dos personas (podremos sustituir por trucha, por ejemplo, si no nos gusta la lubina)
- 5 o 6 lonchas de bacon ahumado por lubina
- 4 o 5 patatas
- Aceite de oliva
- Zumo de un limón
- Sal
- Pimienta
- Tomillo fresco
- Mantequilla
PREPARACIÓN:
Lavamos y pelamos las patatas y las cortaremos en la mandolina todas del mismo grosor, a se posible un poco más finas que las mías. Si no tenéis mandolina tendréis que cortarlas a mano, pero como ya he dicho, las cortáis bien finitas. Iremos colocando las patatas, previamente salpimentadas de pie, y sosteniéndolas unas con otras, y todo ello en una fuente de horno ovalada, el efecto que tendremos que conseguir es el de esta foto. Y en el centro meteremos otro buena cantidad de patatas para que se queden todas ellas sujetas. Espolvoreamos tomillo y vamos introduciendo trocitos de mantequilla en muchos de los huecos que quedan entre las patatas. Introducimos en el horno precalentado a 200º y dejaremos hasta que las patatas hayan adquirido un bonito color dorado. Dependiendo del grosor que le hayamos dado a las patatas estarán más tiempo en el horno, las mías tardaron una hora y media.
El pescado lo introduciremos en el horno cuando calculemos que a las patatas les falta una media hora o veinticinco minutos, ya que es el tiempo suficiente para que el pescado esté hecho. Para preparar el pescado lo limpiaremos sacándole el buche y quitándoles las escamas y salpimentamos, ponemos en una fuente de horno (comprobamos que quepan las dos fuentes en el horno a la vez, porque el pescado se hará mientras se terminan de hacer las patatas) rociamos con zumo de limón y envolvemos con el bacon ahumado, sin necesidad de pillarlo con nada, sólo dejando debajo las uniones de las tiras de bacon, con su propio peso quedarán sujetas y cuando el pescado esté hecho no se soltarán.
Cuando el bacon esté doradito y las patatas también sacaremos. Serviremos el plato con la lubina por cada comensal y llevaremos a la mesa la fuente de patatas crujientes tal cual, para que así cada comensal se sirva las que desee y puedan ovacionar esa forma tan bonita de presentar las patatas (guiaros más de la foto que os puse del Pinterest, las mías no quedaron tan bonitas).
El pescado con el bacon proporciona un constraste exquisito, y como veis se trata de una (o dos) recetas bien sencillas, pero que para estos días de fiesta que se aproximan pueden quedar muy bien en nuestras mesas, por su presentación tan bonita y por su elaboración tan sencilla, y, como no, por lo bueno que está todo el conjunto.
Lidia.






































