Hace tiempo que tenía en pendientes esta tarta, pero el merengue me impone muchísimo respeto, así que pensé que hasta que no comprara la kitchen aid no la haría, y ha sido la primera receta que he hecho con mi nueva amiga en la cocina. Estoy entusiasmada con ella, y no paraba de mirar cómo montaba el merengue, es ideal para estos menesteres, y no hay color, aunque yo digo que ya nuestras abuelas montaban el merengue, y ellas no tenían ni varillas, sino a mano, así que no es imprescindible. De hecho yo ya tengo cuatrocientas cincuenta recetas publicadas en el blog sin ninguna máquina especial, salvo la heladera, que la compré de LIDL y no vale más de 20 euros y las varillas que he tenido hasta ahora, y que voy a seguir manteniendo. Por lo que si digo que la kitchen es una maquinón es verdad, pero no es imprescindible para elaborar ninguna de las recetas que os pongo yo y la mayoría de los blogs.
Hoy es el día de San José, y en España celebramos el día del padre, con esta tarta quiero felicitar a todos los padres, particularmente a todos los padres de mi familia: mi marido, mi padre, mi suegro y mi hermano, y hago extensiva esta felicitación a todos los Josés, Josefas, Pepes y Pepas. Esta tarta va por vosotros.
La receta es de mi amiga Begoña, de Las Recetas de MarIchu y las mías, una estupenda cocinera que le mete mano a todo, y, salvo los macarons, que dice que no le salen, lo demás lo borda todo, así que si aún no la conocéis echad un vistazo por el blog de esta bilbaína afincada en Nerja.
INGREDIENTES:
- Para la masa:
- 140 gr. de mantequilla
- 100 gr. de azúcar glass
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- Ralladura de un limón
- 2 cucharadas de leche fría
- 250 gr. de harina
- Sal
- Para el relleno:
- 6 huevos
- 140 gr. de azúcar
- 4 limones
- 175 ml. de nata (yo puse 200, un brick pequeño)
- Para el merengue:
- 300 gr. de azúcar
- 100 ml. de agua (Begoña pone 65 ml. de agua y 25 gr. de glucosa líquida, yo no puse la glucosa por lo que incrementé la cantidad de agua)
- 4 claras de huevo
PREPARACIÓN:
Lo primero que tenemos que hacer es preparar la masa. Para ello ponemos en el recipiente de la amasadora la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar glass, las yemas (reservamos las dos claras para el merengue), la vainilla y la ralladura del limón. Mezclamos con la pala de la amasadora hasta que se mezclen bien todos los ingredientes. Añadimos la leche y seguimos mezclando. Incorporamos poco a poco la harina y una pizca de sal, hasta obtener una masa homogénea y lisa. Formamos una bola, la cubrimos con film transparente y la dejamos una media hora en el frigorífico.
Mientras, preparamos la crema de limón. Batimos los huevos con el azúcar con las varillas y añadimos la ralladura de los limones y el zumo de éstos (si son grandes no pongáis todo el zumo que puede salir muy ácida la mezcla). Una vez bien mezclado incorporamos la nata y seguimos mezclando. Cubrimos con papel film y reservamos en el frigorífico.
Precalentamos el horno a 180º. Estiramos la masa entre dos papeles de horno y engrasamos un molde de unos 23 cm. y los forramos con la masa, lo cubrimos con papel de horno y ponemos unos garbanzos encima. Horneamos durante unos 20 minutos. Retiramos los garbanzos y el papel y seguimos horneando la masa, esta vez a 160º durante otros 20 minutos. Sacamos el molde del horno y lo dejamos enfriar.
Cuando se haya enfriado la masa ponemos de nuevo la tarta en el horno y la rellenamos con la crema de limón (echamos la crema ya dentro del horno para que no se nos derrame en el traslado). Bajamos la temperatura a 140º y cocinamos unos 35 minutos o hasta que cuaje (yo lo tuve unos cincuenta minutos). Me sobró crema, por lo que la puse en un bol y también hornee. Sacamos cuando haya cuajado la mezcla y dejamos enfriar.
Ahora preparamos el almíbar, y hay que hacerlo a punto de bola, o lo que es lo mismo, a 118º, si tenemos termómetro para saberlo, en caso contrario, como es el mío, habrá que hacerlo casi a ojo, comprobando que el almíbar forma una bola cuando lo cogemos entre los dedos. Un poco antes de que alcance este punto, pondremos a montar las claras y después añadiremos el almíbar en forma de hilo sobre las claras, sin dejar de batir, y seguiremos montando las claras hasta que éstas se hayan enfriado, tardará bastante en enfriarse, por lo que hay que tener muchísima paciencia. Una vez que esté frío meteremos en una manga pastelera y decoraremos la tarta con él. Quemamos con un soplete, o meteremos unos minutos a gratinar en el horno (yo no tenía el soplete cargado, por lo que lo metí en el horno).
Y ya, por fin me he sacado la espinita que tenía clavado con esta tarta. Una delicia para los más limoneros y amantes del merengue.
Lidia.
