El Battenberg cake es un pastel de origen británico ligero y esponjoso de forma cuadrangular que se caracteriza porque al ser
cortado en una sección transversal muestra un patrón distintivo de dos cuadrados de color rosado y amarillo
con otros dos cuadrados encima con los colores alternados. Según el lexicógrafo británico, John Ayto, «fue creado a finales del siglo XIX y se nombró así en honor
del matrimonio de una nieta de la reina Victoria, la princesa Victoria de Hesse-Darmstadt, con el
príncipe Luis de
Battenberg en 1884». También se ha descrito que el nombre deriva de que cada uno de «los cuatro
cuadrados representan a los cuatro príncipes de Battenberg: Luis, Alejandro, Enrique y
Francisco José».
Se prepara tiñendo la mitad de la mezcla de la tarta de color rosado y la
otra mitad de amarillo, después de que se hornean se corta cada pieza en dos
cubos largos que se unen con mermelada de albaricoque para dar forma al pastel, para
terminar se cubre con la misma mermelada y después con una pasta a base de mazapán. En Inglaterra se sirve
comúnmente a la hora del té y también especialmente en las festividades de San Jorge.
Supongo que, muchos de vosotros, habréis leído esta explicación que nos da la Wikipedia del Battenberg cake. Pues yo cada vez que veía este cake me decía que no podía dejar de hacerlo. Aunque como veis tiene muchos fallos, el resultado estético ha sido aceptable, con múltiples fallos que se ven a simple vista, pero, para haber sido la primera vez no puedo quejarme, sobre todo porque se trata de una cake de sabor estupendo, y el mazapán no resulta nada pesado, y eso que yo no soy mucho de mazapán. Esta pasta de mazapán que cubre el bizcocho la he comprado de LIDL, que la venden en paquetitos de 200 gr., aunque se puede hacer con azúcar glass, almendra molida y claras de huevo. Yo le he puesto confitura de frambuesas, en lugar de mermelada de albaricoque. Hay múltiples blogs en los que se encuentra este pastel, aunque, después de ver muchas, me he decidido por la receta del bizcocho que vi en el blog de Metida en harina, aunque la decoración es distinta, la he visto en muchos blogs y me ha encantado.
INGREDIENTES:
- 175 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 175 gr. de azúcar
- 3 huevos
- 175 gr. de harina
- Medio sobre de levadura Royal
- Colorante rosa
- Confitura de frambuesas o mermelada de albaricoque
- 200 gr. de pasta de mazapán marca LIDL
- Perlas plateadas para decorar
PREPARACIÓN:
Podéis hacer la masa de bizcocho que hagáis habitualmente en lugar de ésta. Yo he probado ésta y me ha gustado bastante, ya que, una vez que adquiere consistencia el bizcocho, es fácil de cortar. Para prepararlo lo primero que haremos es batir con un batidor de varillas, manual o eléctrico, el azúcar con la mantequilla hasta que la mezcla se vea esponjosa. Luego añadiremos los huevos uno a uno. Después iremos añadiendo poco a poco la harina y la levadura tamizada, y seguiremos batiendo hasta conseguir que se integre todo. Nos quedará una mezcla espesa.
Dividimos la masa en dos mitades, y una de ella la teñiremos con un poco de colorante rosa o rojo, en su defecto, hasta conseguir el color deseado. Existen moldes especiales para preparar este cake, son unas bandejas divididas en cuatro y en cada hueco se introducen las mezclas, dos amarillas y dos rosas. También se puede dividir un molde de plum cake con papel de hornear, aunque a mi me ha parecido algo difícil. Lo ideal es hornearlo en dos moldes iguales de plum cakes o similar, aunque yo no tengo dos iguales y primero he horneado un bizcocho y luego otro. Primero he horneado a 200º, con el horno precalentado, la masa sin colorante, durante unos 20 o 25 minutos, dependiendo del horno. Después he esperado unos minutos para desmoldarlo, no los suficientes, ya que se me ha chafado un poco el bizcocho. He lavado el molde y he puesto mantequilla de nuevo por todo e introducido la otra mitad de la masa, la coloreada, la he tenido en el horno de 20 a 25 minutos. He esperado unos quince minutos y he desmoldado, ésta vez sin ninguna dificultad. Cuando se hayan enfriado los dos bizcochos los liamos en papel film y metemos en el frigorífico durante, como mínimo, unas dos horas.
Después sacamos y quitamos los extremos de los bizcocho, así como el posible copete y dejamos las dos partes iguales. Dividimos cada parte en dos partes. Y, con la ayuda de la confitura de frambuesas pegamos las cuatro partes del bizcocho (con un pincel de cocina pincelaremos los lados internos con la confitura o mermelada y pegamos). De nuevo envolveremos en papel film y metemos en el frigorífico durante unas horas.
Sacamos la pasta de mazapán del paquete y metemos entre dos láminas de papel de hornear, entonces con la ayuda de un rodillo estiraremos hasta conseguir un tamaño que sea capaz de cubrir completamente el pastel. Sacamos el pastel del frigorífico y pintamos todo con la confitura o mermelada. Ponemos boca abajo en el centro de la pasta de mazapán y envolvemos con ella, intentando que no nos queden dobleces. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que al estirar la masa entre las dos láminas de papel se nos pueden quedar las dobleces del papel marcadas, como me ocurrió a mi, así que comprobad que está completamente liso por todos los lados. Una vez que hayamos cubierto todo el pastel, con la ayuda de un cuchillo, por la parte trasera, la que no corta, iremos haciendo estos bonitos rombos capitoné, y luego pondremos las perlitas en las uniones de estos rombos. Metemos en el frigorífico para que adquiera consistencia, aunque yo no he esperado mucho para servirlo.
Aunque parezca un poco difícil la elaboración, no es nada complicado, sino laborioso, de hecho, ya habéis visto que no me ha quedado tan mal del todo, y eso que no soy muy experta en esto de cubrir pasteles. Si manejáis el fondant con asiduidad seguro que podréis trabajar con la pasta de mazapán con más facilidad.
Lidia.
