Pues como siempre haciendo acopio para la despensa. Aprovechando la buena época de fruta otoñal ya empiezo de nuevo a la carga con las mermeladas. Tengo pendiente preparar también la de chirimoya, que ya la he hecho antes, y este año también voy a probar con la de caquis. He empezado por la de mango, que ahora los podemos encontrar en cualquier frutería y a un precio razonable. Espero que os guste.
INGREDIENTES:
- 3 kg. de mangos (pelados se quedaron en 1,5 kg).
- 750 mg. de azúcar
- El zumo de un limón
- Botes esterilizados (a mi me salieron 6 de diferentes tamaño).
PREPARACIÓN:
Ponemos a esterilizar los botes en una olla, y dejamos hervir durante 30 minutos. Cuando los saquemos metemos las tapas y dejamos hervir 10 minutos más. Ponemos tanto las tapas como los tarros bocaabajo sobre un trapo limpio y dejamos que se sequen.
Mientras, pelamos los mangos y le quitamos el hueso. Rociamos con el zumo de un limón. Pesamos la pulpa del mango, y ponemos la mitad de su peso en azúcar. Y todo lo ponemos en una olla a fuego medio hasta que espese, y adquiera la consistencia de mermelada (alrededor de una hora). Como ya os he dicho algunas veces, para comprobar que está hecha, ponemos un poquito en un plato y éste lo metemos en el frigorífico durante un minuto. Si cuando lo saquemos pasamos el dedo y nos queda el surco es que ya estará. Después trituramos con la turmix y vamos rellenando los botes hasta arriba, tapamos bien con las tapas y ponemos bocaabajo durante 24 horas, sobre el mismo paño. Cuando haya pasado este tiempo etiquetamos y guardamos en la despensa, lista para tomar. Una vez abierta conserváis en el frigorífico, aguanta en buen estado unas semanas después de estar abierto.
Siempre que os pongo una mermelada os recomiendo que, si nunca habéis preparado mermelada en casa, os animéis. Y hoy lo vuelvo a decir, no tienen nada que ver las que se compran con las caseras, merece la pena pasar una horita en la cocina y disfrutar de ella con una buena tostada de pan.
Lidia.




































