A lo largo de este año mi mayor parcela de experimentación en la cocina está siendo la pasta. Y es que ya llevo unos cuantos experimentos con ella, y todos con mucho éxito, tanto que me estoy planteando abrir un buen restaurante italiano, y ponerlos todos en la carta, je,je (olvidad esto último, eran sólo pensamientos, je,je). Bueno, estos farfalle llegaron hace unos meses a mi despensa, los compré en LIDL, pertenecen a su gama DELUXE, y como casi todos estos productos responden muy bien a las expectativas creadas en ellos. Desde que los compré he tenido ocasión de ver como los preparaba Carlos Dube con calabacín y tomate, una receta estupenda que tengo que hacer para acabar la caja de farfalle. Pero yo hoy me he decantado por una propuesta novedosa y, de nuevo, improvisada sobre la marcha. El resultado espectacular, el mango se está convirtiendo en un ingrediente fetiche en mi cocina, y eso que como fruta de mesa no me gusta mucho, pero en el resto de elaboraciones me está dando muy buen resultado. De hecho le aporta a la salsa una textura y sabor exquisito, que, en contraste, con el salmón ahumado y con los espárragos trigueros, lo convierte en un plato de pasta sublime (y no exagero)
INGREDIENTES (para 2 personas):
- 200 gr. de farfalle con boletus (o cualquier otro tipo de pasta que os guste)
- 150 gr. de espárragos trigueros
- 100 gr. de salmón ahumado
- Un mango pequeño o medio grande
- 1 brick de nata para cocinar
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva
PREPARACIÓN:
Ponemos una olla con abundante agua salada al fuego y esperamos a que hierva. Cuando lo haga añadiremos la pasta y dejaremos cocer a fuego medio el tiempo que venga establecido en el paquete. Mientras, lavamos y troceamos los espárragos, desechando la parte del tronco que está dura.
Salteamos unos minutos los espárragos en una sartén con un poco de aceite, lo suficiente para que no estén crudos, los dejaremos al dente. Ahora sacamos y reservamos. En esa misma sartén vertemos el brick de nata y salpimentamos, añadimos el mango, que habremos triturado con una minipimer y dejamos hasta que la nata coja todo el sabor del mango.
Añadimos a la salsa los espárragos que teníamos reservados y también el salmón ahumado en tiritas. Retiramos del fuego y servimos la salsa sobre la pasta que ya habremos escurrido.
Me encanta aprovechar los productos de temporada para preparar ricos platos, y los mangos están ahora en todo su esplendor, sobretodo por esta zona, así que no voy a desaprovecharlos y voy a preparar nuevas recetas con ellos que os traeré proximamente.Lidia.
































